... Comer cocinar comer cocinar comer cocinar comer cocinar comer COCINAR ...
Qué maravillosa es la cocina. Siempre he oído que es muy desagradecida, y en parte es comprensible, por la dedicación y el tiempo empleado versus tiempo que duran los platos en la mesa. Pero es la comida lo que nos mantiene día a día. No hay nada más bonito que entender qué es lo que le das a tu cuerpo. Saber qué hay en cada alimento. Y esto nos lleva, obviamente, a la cocina.
Me paro a pensar el el último año, y todo lo que he aprendido. Nuevos alimentos, nuevas recetas, nuevas formas de mancharme las manos. En concreto, los últimos meses (aunque diría que va in crescendo) han sido de descubrimiento culinario. A parte de probar alimentos preparados, he hecho los míos propios. ¿Y qué ha salido...? ¡¡SEITÁN!! Me siento muy orgullosa de ello, porque soy Doña Procrastinadora (sólo me pasa con las cosas interesantes), y por fin me he animado. Mi padre (mi juez gastronómico particular) dice que le gusta más que el comprado. Yo ya no sé qué más pedir a parte de eso...
Dejo aquí la receta. Es de risa. Fácil, sencilla y económica (mucho, mucho, mucho). Y un platillo que me hice con el seitán ^_^
Comidas Sin Sufrimiento - Receta de Seitán básico from huellascantabria on Vimeo.
(Arroz blanco; ensalada de quinoa, pepino, tomate y limón; seitán en salsa de soja)
Mucha quinoa en mi cocina, bastante arroz, coliflor, calabaza, batidos de fruta para desayunar, tortitas veganas con chocolate (amolastortitas y ÉSTA es la mejor receta jamás vista y comida del universo)...
Y, a cuento de esto, dejo una receta que tengo que preparar sí o sí: Morcilla vegana. Me parece una idea taaaan genial...
A parte de esto... estoy viendo una serie-documental (raro en mí eso de sentarme al sofá...) que se llama "Jamie Oliver's Food Revolution". Jamie Oliver es un famosísimo cocinero inglés de 37 años al que, por qué no decirlo, tenía un poquito cruzado. Le gusta trabajar de una forma sencilla, tiene recetas muy interesantes, pero... siempre me había disgustado cómo su rapidez le llevaba al desorden y al caos. No es que renunciase a la limpieza, ni muchísimo menos, pero, por decirlo de alguna manera, podría ser más pulcro, en su acepción intermedia entre delicado y cuidado... Sin embargo, este programa me ha llegado al corazoncito. Jamie viaja a los Estados Unidos para colarse en colegios, familias e integrarse en toda la comunidad de mano de lo que él llama la "Revolución Culinaria", una forma de educar en la importancia de la alimentación y de dar a conocer la sencillez de la cocina. Allá donde va, instala un local donde imparte clases de cocina gratuitas para todo el mundo, visita y ayuda de forma directa a familias con problemas alimenticios, se cuela en las aulas y en los comedores escolares, forma revuelos en la universidad local... Vamos, le da la vuelta a todo. Estoy verdaderamente impactada, porque no es una exageración: la comida basura está implantada hasta el tuétano. Está por todas partes. La idea de salud está deformada. Da verdadero pánico. Y no es algo que sólo afecte a EEUU, sino que está aquí también. Realmente, recomiendo esta serie, mucho más sincera y cercana de lo que pueda parecer en un principio.
Y... creo que esto es todo por hoy. ¡Enseguida vuelvo!
Besitos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
mordisco(s)